Crítica al racionalismo cartesiano
El racionalismo de Descartes tiene una serie de conexiones con el aristotélico, que defendía que el conocimiento se limitaba a la información recibida a través de los sentidos y que este coincidía a la perfección con el mundo, siendo de esta manera pasivo y realista. Sin embargo, el de Descartes no es tan ingenuo. Su objetivo era entender la naturaleza para poder dominarla. Para ello emplea un método, el hipotético deductivo, que utiliza las matemáticas, construye hipótesis y posteriormente las verifica.
El racionalismo de Descartes se basa en varias características: la razón autónoma, la primacía de la razón frente a los sentidos, la supremacía de las matemáticas, la utilización del método deductivo, la existencia de las ideas innatas, la aspiración a una ciencia única, el dogmatismo y la similitud entre Ser y Pensar.
En esta entrada criticaré desde una posición empirista la concepción del filósofo francés de que la razón es superior a los sentidos y la existencia de las ideas innatas.
Principalmente, la razón no puede estar en un nivel superior al de los sentidos en lo que respecta a la adquisición de conocimiento. Los humanos aprendemos y entendemos en base a nuestra experiencia, la cual está ligada tanto a nuestros sentidos como a nuestra razón. Para entender nuestro mundo y lo que nos rodea debemos empaparnos con múltiples vivencias, sentirlas y percibirlas con nuestros sentidos, al igual que debemos comprenderlas e interiorizarlas mediante el razonamiento. Así, las ideas innatas serán un concepto erróneo, ya que todas nuestras ideas provienen de las percepciones, que a su vez llegan a nosotros por los sentidos.
Además, Descartes defendía que el conocimiento es ilimitado, ya que se puede adquirir mediante la razón. Sin embargo, es necesario tener una previa concepción de las cosas y de las vivencias, siempre mediante la experiencia, para poder saber. Por esto Descartes no estaba en lo cierto, nuestro conocimiento es limitado, ya que no podemos llegar a vivir o a comprender todo aquello que nos rodea. No se puede aprender una información que vaya más allá de lo que nuestros sentidos nos permitan percibir. No obstante, sí que podemos llegar a tener una leve concepción o idea de ciertos conocimientos que no hemos vivido, pero nunca llegaría a ser completa, puesto que como no se ha experimentado, no se ha podido interiorizar y conocer en su totalidad.
Correcto. La introducción no se corresponde mucho con el desarrollo. Para hacer justicia a Descartes deberías abordar la cuestión de las matemáticas... ¿Por qué son universales? Correcto , repito, pero puedes hacerlo mejor.
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